Restaurante Mesón de Hoyos

Restaurante Mesón de Hoyos

¡Oye, si buscas un buen sitio para comer en Mutxamel, Alicante, no puedes dejar pasar el Restaurante Mesón de Hoyos! Este lugar está situado en la Ctra. Montnegre, y te promete una experiencia gastronómica de primera. La atención es de lujo, los camareros son super amables y la comida… ¡ni te cuento! Puedes ir con la familia y ponerte a cocinar tu propia carne en un brasero, ideal para que cada uno la saque al punto que más le guste.

Y si eres fan de la carne roja, aquí encontrarás un chuletón gallego y un tomahawk que te van a dejar con ganas de más. Además, el lugar es muy acogedor y los postres caseros son un must. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida, este es el plan perfecto. ¡No te lo pierdas!

Restaurante Mesón de Hoyos

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 661 Reseñas
Dirección: Ctra. Montnegre, 1 km, 03110 Mutxamel, Alicante
Teléfono: 965 95 03 16

Página web

Horarios Restaurante Mesón de Hoyos

DíaHora
lunes12:30–17:00, 19:00–24:00
martes12:30–17:00, 19:00–24:00
miércoles12:30–17:00, 19:00–24:00
jueves12:30–17:00, 19:00–24:00
viernes12:30–17:00, 19:00–24:00
sábado12:30–17:00, 19:00–24:00
domingo12:30–17:00, 19:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Mesón de Hoyos

Dónde se encuentra el Restaurante Mesón de Hoyos

¡Vale, amigos! Hablemos del Restaurante Mesón de Hoyos en Ctra. Montnegre, 1 km, 03110 Mutxamel, Alicante. Este sitio tiene su rollo, pero también hay cosas que te dejan pensando. Por un lado, hay quien ha tenido experiencias chulas, como esos que se pasaron a probar el arroz a banda que estaba de lujo y las alcachofas que fliparon con la recomendación del metre. ¡Imagina unas croquetas de jamón ibérico y esa famosa tarta de zanahoria! Pero la historia no siempre es tan bonita, porque otros han salido decepcionados, hablando de un servicio que deja que desear.

El servicio es un tema recurrente. Algunos han tenido una buena experiencia, pero otros se han topado con un señor mayor que parecía que le molestaba cualquier consulta. Echarle un vistazo a las instalaciones también es clave. La sala que hay que cruzar para llegar a los baños se siente como si fuera de otra época, y no en un buen sentido. En cuanto a la comida, hay quienes dicen que todo estaba de rechupete, especialmente el chuletón de Euskadi y los postres. Pero el ambiente deja muchas dudas.

A ver, hablemos claro: si te gusta la carne, este lugar parece que la clava. El famoso menu chuletón está muy bien valorado, y las croquetas de rabo de toro son un must, aunque dudes en dejar espacio para el postre. Muchos están de acuerdo en que este sitio tiene una terraza chula y un trato bastante correcto. Eso sí, si decides ir, prepárate a soltar entre 30 y 60 € por persona dependiendo de lo que pidas.

Y, lo mejor para el final: Este sitio tiene un área de juego para los peques, así que si vas con familia, es un plus. Recuerda que también tienen un opcional de cocinar tu propia carne, así que va a ser todo un reto en la mesa. Para finalizar, todo el mundo se pregunta: ¿dónde se encuentra el Restaurante Mesón de Hoyos? Pues está en la Ctra. Montnegre, un kilómetro al norte de Mutxamel, Alicante. ¡Así que ya sabes, haz tus planes y ve a descubrirlo!

Cuál es la especialidad del restaurante

No te imaginas el rollo que hay en el Mesón de Hoyos. Soy DJ José McFly, y dejame decirte que, desde que llegué hasta que me fui, el trato y el respeto fueron extremos, ¡una barbaridad! La comida, de 10. Todo super limpio y con un ambiente familiar que me hizo sentir como en casa. Y los dueños, ¡madre mía! Un par de personas que son una auténtica delicia. Así que, si al final os moló mi onda como DJ durante la nochevieja 2024-25, no seáis tímidos y dejadme una reseña. ¡Gracias, familia!

Hablando de la comida, teníais que ver lo que pedimos. La paella de pollo, conejo y caracoles fue un espectáculo total. Además, la ensalada de queso de cabra estaba riquísima, y para cerrar con broche de oro, ese postre de tarta de queso y torrija fue increíble. La atención fue exquisita, y el personal, súper amable. La terraza es un sitio muy acogedor, ¡ya estáis tardando en ir!

Si queréis variedad, este lugar tiene de todo: tapas, ensaladas, arroces y unas carnes a la brasa que son para repetir. Service rapidito y con una sonrisa. Y si lleváis peques, tranquilos, tienen un parque infantil para que los niños se diviertan mientras vosotros disfrutáis de una buena sobremesa.

Lo mejor de todo es que el espacio exterior tiene un encanto especial, ideal para relajarse. Pedimos un menú de carne, ¡y casi nos quedamos sin poder terminarlo! Pero gracias a Jesús, el camarero, nos ayudó a empaquetar lo que sobró. La atención estuvo a otro nivel, gracias a él, la noche fue de lo mejor.

En cuanto a la especialidad del restaurante, no hay duda: si vas, no puedes dejar de probar la paella, ¡es lo mejor! Y claro, la variedad en tapas no se queda atrás. Así que ya sabéis, si queréis pasar un buen rato, comer riquísimo y sentiros a gusto, ¡el Mesón de Hoyos es el sitio!

Qué tipo de experiencia gastronómica se ofrece en el Mesón de Hoyos

La verdad es que el Mesón de Hoyos tiene su encanto, pero te cuento que la experiencia puede ser un poco un vaivén. Cuando fuimos a comer en familia, la cosa comenzó bien con el pan con alioli y tomate, eso estaba delicioso. También las alcachofas con foie, ¡una buena forma de abrir el apetito! Sin embargo, las chuletas de cordero tenían un sabor un tanto fuerte, casi como si hubieran pasado un par de días en la nevera, y el secreto, aunque sabroso, estaba un poco duro. Lo que nos dejó con un mal sabor de boca fue que la comida de los peques llegó al final, justo cuando estábamos a punto de pedirles que nos devolvieran nuestras ganas de comer. Al principio, el servicio fue majo, pero luego, con más mesas ocupadas, la cosa se notó más desatendida.

Por otro lado, en otra visita, probamos el arroz con caracoles, ¡qué maravilla! También el entrecot y las croquetas de rabo de toro estaban para chuparse los dedos. Lo que me pareció más normalito fue el pulpo a la brasa, que tenía un toque un poco soso. Aquí pagamos sobre unos 30-40€ por persona, que está muy bien para lo que comimos, y el servicio, aunque con alguna cosita que corregir, fue en general muy amable.

Me acordé de una celebración de cumpleaños que tuvimos ahí, y la ubicación es bastante buena, no es difícil de encontrar y tiene parking, lo que siempre se agradece. La primera impresión es acogedora, pero el servicio, aunque al principio estuvo bien, se complicó con la espera. Pasaron más de la cuenta para traernos los entrantes y hasta olvidaron uno que tuvimos que pedir de nuevo. Pero ahí apareció Ángelo, el camarero que nos salvó la tarde, estuvo atento y hasta nos puso la música de cumpleaños. En general, es un lugar que te deja buenos momentos, pero con un par de ajustes podría ser aún mejor.

Es adecuado el Restaurante Mesón de Hoyos para ir con familia

Ya te digo, el Restaurante Mesón de Hoyos es un lugar que no decepciona, y de hecho, ya tenemos varias opiniones que hablan por sí solas. Un grupo grande fue a comer y la paella de pato y frutos rojos les dejó alucinados. Dicen que todo estaba buenísimo y que la atención fue perfecta. Hay que decirlo: si estás pensando en ir en grupo, este sitio lo borda. La comida vale entre 50-60 € por persona, pero por lo que recibes, está más que justificado. ¡Definitivamente volverán!

Y hablando de atención, hay un camarero llamado Jesús que ha dejado a muchos impresionados. Es joven y super amable. Me dice uno que se llama Javi, el dueño, que debería sentirse orgulloso de tenerlo en su equipo, porque ese nivel de atención es oro puro. Otro grupo comentó que el precio por persona ahí ronda entre 60-70 €, pero claro, con platos como arroz con bogavante, croquetas de jamón ibérico y ensaladilla rusa, que son un espectáculo. El ambiente es bastante relajado, ideal para charlar y pasar un buen rato.

Pero bueno, no todo es un camino de rosas. No todo el mundo ha tenido una buena experiencia. Hay quien se ha quejado de un servicio horrible. Esperaron más de 45 minutos para que les sirvieran el aperitivo, y el arroz estaba quemado. Esas cosas pasan, y claro, se van las ganas de volver. Hicieron un reclamo y ni siquiera les ofrecieron una disculpa. Eso sí que es una faena.

Ahora, la pregunta del millón: ¿es adecuado el Restaurante Mesón de Hoyos para ir con la familia? La respuesta es sí. Aparte de que a los críos les encanta, tienen un parque de bolas donde pueden correr y jugar, y el ambiente es muy familiar. Así que si buscas un sitio amplio y acogedor para disfrutar en compañía, este es el lugar ideal. Con tantas opciones de comida rica y un montón de plazas de aparcamiento, creo que lo tienes claro.

Qué tipo de carne se puede cocinar en el brasero

Así que, después de echarle un vistazo a Mesón de Hoyos en Mutxamel, te cuento que tiene 4 estrellas, así que ya te puedes imaginar que la comida vale la pena. Pero, ojo, porque el día que fui, el servicio dejó mucho que desear. Se equivocaron en la comanda y sirvieron los segundos antes que los primeros. ¡Una locura! Ah, y el menú de los peques a la mía no le gustó nada. Así que ya sabes, si llevas a los niños, es mejor que lleves algo de casa por si acaso.

La carne que tienen está bastante buena, pero hay que estar atentos. Prometían que era de Euskadi, pero mi pareja vio que en la etiqueta ponía algo diferente. Cuidadín con eso. Ahora, lo de los postres… la tarta de queso se puede obviar, no está a la altura. Lo que sí que fue un puntazo fueron los chupitos al final, ¡eso sí que te anima el día!

Tienen un parque de bolas para que los peques se entretengan, pero solo es para los más pequeños. Si tienes en mente ir, hay un buen número de plazas de aparcamiento y es todo gratuito. El lugar es bastante amplio y fácil de aparcar, así que no te preocupes por eso. Admiten niños sin problemas, aunque la experiencia puede variar, sobre todo si ven que no les gusta lo que hay en la carta.

Por cierto, hablando de carnes, en el brasero se puede cocinar de todo, desde chuletón de angus hasta secreto, y la verdad es que no hay palabras para describir cómo queda. Si te gusta la carne, aquí puedes disfrutarla a lo grande. Así que ya sabes, si te animas a ir, ve con ganas, pero ten en cuenta lo que te he contado de la atención y los detalles con la comida.

Qué platos destacan en el menú del Mesón de Hoyos

Te cuento que el Mesón de Hoyos es un sitio donde no te puedes perder la oportunidad de ir con la familia. Fui con mi pareja y los peques, y la experiencia fue de cinco estrellas. Tiene un ambiente súper agradable y un parque para los niños que es una auténtica salvación. Los camareros son un encanto, ¡muy buena atención! La comida es otro nivel: la ensaladilla, la chistorra y las empanadillas de vaca vieja se llevan la palma. En serio, los nenes se lo pasaron pipa con el menú infantil, y los postres… flipantes. Te recomiendo encarecidamente la paella de marisco, la tarta de queso y las torrijas. ¡Todo buenísimo!

Si lo tuyo es la carne, tampoco te defraudará. Hacen unas carnes a la brasa que quitar el hipo. Y no solo eso, también tienen un par de arroces y pescado que vale la pena probar. Los platos son abundantes y de calidad. Ya te digo que te vas a dejar entre 30 y 40 euros por persona y vas a salir rodando. ¡No hay manera de que te vayas con hambre!

También hice una comida con unos amigos y pedimos el menú de chuletón y otros platos. Aunque los entrantes tardaron un poco, estaban de lujo: chistorra, ensalada con queso de rulo, croquetas de rabo de toro… ¡yum! El chuletón a la brasa estaba buenísimo, aunque un pelín graso. Pero con las patatas fritas y los pimientos de Padrón, se lo perdonamos. En cuanto a los postres, la tarta de dos chocolates y los helados de La Menorquina son un must. Eso sí, ¡prepárate para esperar un poco! Pero el lugar es agradable y los camareros son buena onda.

Y ya para cerrar, si te estás preguntando qué platos destacan en el menú del Mesón de Hoyos, no te pierdas la paella de marisco, los tahulawk, la chistorra, las empanadillas de vaca vieja y la tarta de queso. Si te gusta comer rico, ya sabes dónde caer. ¡No te arrepentirás!

Se ofrecen opciones para quienes aman la carne roja en el restaurante

La verdad, el Mesón de Hoyos es un sitio que se lleva un 5 estrellas en mi libro sin pensarlo. Ya conocíamos su rollo con los arroces a la leña, que son una locura, y esta vez nos tiramos por los calamares y el tomahawk. Te lo juro, ¡espectacular! Además, el ambiente tiene su encanto, y el servicio de Jesús es lo que hace la experiencia aún mejor. Te tratan como en casa. Eso sí, prepárate a soltar unos 60-70 € por persona, pero créeme, vale cada euro.

La comida está de 10. Íbamos con la idea de pedir paella, pero el camarero joven—el que tiene el pelo rizadito—nos sugirió más la carne. *Y menuda elección*. Pedimos chuletón y arroz abanda y, loco, la carne estaba de las mejores que hemos probado. El servicio, otra vez de 10, ¡atentos a tope! Por lo que te digo, si vas, ve con unos 50-60 € por cabeza y te vas a ir más que satisfecho.

Aunque no todo ha sido un camino de rosas. Escuché por ahí que no todos salen convencidos. Unos contaron que les decepcionaron con las chuletillas de cordero—demasiado grandes y poco tiernas, y la paella que era más aceite que otra cosa. El parque de bolas, muy poco motivador, con cuatro bolas que había. Pero aunque hubo pegas, el servicio estuvo bien, y el ambiente era decente. Para ellos, un 40-50 € por persona no les compensó tanto. La comida se jugó un 3 y el servicio se llevó un 4. Una mezcla de opiniones que le dan un toque de realidad al sitio.

Y ya que estamos, sí, en el Mesón de Hoyos tienen opciones para los amantes de la carne roja. De hecho, el tomahawk es todo un must. Así que si eres de los que disfruta de una buena pieza de carne, puedes ir sin miedo a quedarte con hambre. Seguramente, vas a salir con ganas de volver.

Son los postres del Mesón de Hoyos caseros

Y ya metiéndonos en el Mesón de Hoyos, pues hay de todo un poco. Por un lado, hay quien dice que la comida está de lujo, con un ambiente chido y un trato que te hace sentir como en casa. Jesús, el camarero, parece ser un crack porque hay un montón de peña que habla maravillas de él. La paella a banda y el arroz con bogavante son los platos que más se recomiendan, y si te vas de postre, ¡ni se te ocurra perderte la tarta de chocolate! Suena bien, ¿no?

Pero, a la vez, hay quien se ha llevado una decepción monumental. Imagina que vas un sábado en familia y te dan un servicio que deja que desear. Estuvieron 20 minutos esperando la bebida y luego media hora más solo para que les tomaran la nota. ¡Esas cosas no pueden pasar! Y si a eso le sumas que el rabo de toro sabía raro y las chuletas de cordero eran insípidas, ya te quedas con un mal sabor de boca. Por lo visto, lo de pedir propina a la fuerza también ha dejado mal rollo. Vamos, que parece que hay un poco de todo.

Lo de la comida, entre las críticas y las alabanzas, me hace pensar que los postres del Mesón de Hoyos sí tienen buena pinta. La tarta de zanahoria y la de queso han tenido buenas críticas, y eso es siempre un punto a favor. Así que, si estás ahí, asegúrate de dejar espacio para el final, que te puede sorprender. Pero si el servicio sigue así, mejor que se pongan las pilas, al final, lo que importa es que salgas contento y con ganas de volver.

Cuál es el ambiente del Restaurante Mesón de Hoyos

Mira, si estás buscando un sitio para comer bien, el Restaurante Mesón de Hoyos es un auténtico hallazgo. Cinco estrellas y no es por nada, ¿eh? Sus carnes a la brasa son de otro nivel, y eso del chuletón de angus… ¡uff! Una delicia, de verdad. La carta es sencilla, pero con buen criterio, no hay platos raros ni nada que te confunda. Todo lo contrario, vas a lo seguro y te pegas un buen festín. Y el servicio, siempre atento. Aquí no te van a dejar en la estacada, eso es un hecho.

Te cuento, es un lugar acogedor, donde solo se respira buena onda. Perfecto para una salida con amigos o una cenita romántica. Siempre que hemos ido hemos comido estupendamente, como si estuviéramos en casa, pero con el rollo de no tener que fregar después. El ambiente es tranquilo, con un toque familiar que invita a quedarte un rato más. ¡Y ni hablar del personal! Siempre con una sonrisa y atentos a cualquier cosa que necesites. Sin duda, repetiremos.

Ahora, no todo es perfecto. Fui a una comida de Navidad y la verdad, aunque el aparcamiento es un punto a favor (hay sitio para dejar coches, algo que no se da en todos lados), la experiencia fue un poco mixta. La comida estuvo bien, pero los platos se vieron escasos, como esa ensalada y la tabla de quesos que eran casi para un ratón. Además, el edificio necesita una manita de cariño, hay grietas por doquier y la acústica… ¡madre mía! Todo el mundo apretujado. Me da la sensación de que intentan abarcar más de lo que pueden.

Pero volviendo a lo bueno, lo que realmente resalta del Mesón de Hoyos es el ambiente. Es un lugar tranquilo, lejos del bullicio y con ideales para pasar un buen rato. La terraza es enorme, perfecta para celebraciones y en verano debe ser una gozada. Lo mejor es que tienen un parque de bolas para los más pequeños, así que si vas con familia, ellos se divierten mientras tú disfrutas. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad? ¡No te lo pienses mucho!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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