
Si estás en Madrid y no has probado Fatigas del Querer, te estás perdiendo una joyita en la C. de la Cruz, 17. Este lugar es pura esencia española, con unas tapas que te harán sentir que estás en el sur. La mezcla de historia con modernidad en esta ciudad hace que te topes con rincones como este, donde disfrutar de la buena comida es una prioridad. Aquí, los precios son más que razonables, así que no hay excusas para no atreverse a probar su carta llena de platos riquísimos. ¡Es un festín, te lo aseguro!
La vibra de Fatigas del Querer está en su decoración colorida y su ambiente acogedor. Con más de 6,800 reseñas y una puntuación de 4.3 de 5 en Restaurant Guru, no es de extrañar que este sitio sea un punto de encuentro para los foodie de la ciudad. Puedes ir sin reservas y disfrutar de todo, desde tapas clásicas hasta creaciones más sofisticadas. Y ya sabes, si quieres pasar una buena noche en el Centro de Madrid, este lugar debería estar en tu lista de imprescindibles. ¡No te lo pienses más!
Restaurante Fatigas del Querer
Página web
Horarios Restaurante Fatigas del Querer
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–1:00 |
| miércoles | 12:00–1:00 |
| jueves | 12:00–1:00 |
| viernes | 12:00–1:00 |
| sábado | 12:00–2:00 |
| domingo | 12:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Fatigas del Querer
Dónde se encuentra el restaurante Fatigas del Querer
El Restaurante Fatigas del Querer es una joya escondida en C. de la Cruz, 17, Centro, 28012 Madrid. Si eres fan de la cocina española, este es el lugar al que tienes que ir. Te recomiendo que hagas una reserva porque suele llenarse y, la verdad, es mejor prevenir que lamentar, ¿no? Aquí la comida es como un festín, y el ambiente está siempre animado. Perfecto para cuando quieras ir con colegas o la familia.
En cuanto al menú, el cocido es abundante y te deja más que satisfecho. Si eres de marisco, el arroz con bogavante te hará flipar, buenísimo y bien caldoso. No te olvides de pedir el salmorejo, que está lleno de sabor. Eso sí, de segundos la lubina a la sal se me hizo un pelín salada. El entrecot para dos estuvo al punto, pero estaba un poco pasado, la verdad. Pero el codillo estaba de lujo, ¡no me dirás que no suena bien!
Y lo mejor viene al final, ¡los postres! Tienes que probar la tarta de chocolate, la de manzana y la fantasía con nata. Todas son caseras y te dejarán deseando más. A todo esto, el precio del menú ronda los 20 euros por persona. Vamos, que no se puede pedir más por lo que ofrecen.
Si no quieres quedarte sin mesa, haz tu reserva sí o sí. La atención es de 10, te atienden con una sonrisa desde que llegas. Aunque a veces hay un poco de ruido, puedes hablar sin problemas. Así que ya sabes, si buscas un buen sitio con comida sabrosa, un ambiente chido y un servicio que te trata como en casa, fatigas o no, ¡este es tu lugar!
Cuáles son las especialidades de la carta de Fatigas del Querer
La verdad es que Fatigas del Querer tiene una vibra increíble. Desde que entras, ya sientes ese rollo acogedor que te hace querer quedarte. La comida es de otro nivel, tienen una presentación cuidada que no solo se ve bien en las fotos, sino que sabe de maravilla. El cocido madrileño que tienen es *espectacular*, una opción obligada. Perfecto para esos días en los que quieres dejarte llevar y disfrutar de un buen plato. Ya te digo, si vas con hambre, vas a salir *satisfecho*.
El servicio es otro de sus puntos fuertes. Te hacen sentir como en casa, con un trato muy cercano y amable. No sé si es porque el sitio está lleno de gente, pero el ambiente es cálido y sencillo. Estar allí te recuerda a esos restaurantes tradicionales de Madrid que nunca pasan de moda. Tienes una variedad de tapas increíbles y los platos son abundantes, ten cuidado, que un menú que parece pequeño al final es un festín.
Los precios son bastante razonables, entre 20 y 40 euros por persona. Desde la sepia con patatas hasta las patatas revolconas o el rabo de toro estofado, todo se disfruta un montón. Y si te soy sincero, lo mejor es que no necesitas hacer reserva, así que puedes llegar cuando te plazca y dejarte sorprender.
Hablando de especialidades, el gran cocido madrileño es un clásico que no puedes dejar pasar, pero te animo a que también pruebes el salmorejo cordobés. Las tortillas de camarones y las croquetas de jamón son una delicia. тут вообще калейдоскоп вкусов! Así que ya sabes, si pasas por la C. de la Cruz, 17, no te lo pienses dos veces y disfruta de esta joyita de la cocina española.
Es necesario hacer reservaciones para comer en Fatigas del Querer
Te digo, Fatigas del Querer es un auténtico hallazgo si andas por Madrid. Hace poco fuimos un grupo de cuatro, y la experiencia fue de 5 estrellas. El menú del día estuvo increíble, todo riquísimo, y el personal, pues de 10, siempre simpáticos y atentos. Te van a sorprender con las porciones abundantes, así que ven con hambre, que no te vas a quedar con ganas de nada. Y lo mejor, puedes comer bien con unos 20-30 € por persona, ¡una ganga en el centro!
El lugar es super castizo, un antiguo local rehabilitado que está muy bien decorado. Te sientes como en casa, de verdad. Nos atendió un chico en barra y el trato fue profesional, sin perder ese toque cercano. Cuando llegó la cuenta, casi me pego un susto porque creíamos que nos habían cobrado de menos, la calidad-precio es inmejorable. Antes de que se me olvide, una de las estrellas es su tortilla española, ¡recien hecha y para morirse!
Si tienes ocasión de pedir el cocido, hazlo. Tranquilo, que te va a impresionar. Era excepcional, llenazo total, y el servicio también fue excelente, aunque el lugar estaba a tope. Nacho, el que nos sirvió, se las ingenió para que nos sentimos a gusto, y el cocido superó todas mis expectativas. Salimos de allí con una sonrisa, la verdad. ¡Todo el mundo debería probarlo!
Ahora, si vas en grupo, este sitio es perfecto, ¡y de todos los tamaños! El ambiente es moderado, así que no tendrás problemas para hablar con tus colegas. Pero te aviso: si no quieres hacer cola, mejor ve reservando. A nosotros nos tocó esperar una hora, así que no digas que no te lo advertí. ¡No te arrepentirás!
Cuál es la puntuación de Fatigas del Querer en Restaurant Guru
Tío, si no has probado Las Fatigas del Querer, no sabes lo que te estás perdiendo. El otro día estuve ahí y, sinceramente, fue una experiencia de 5 estrellas. La atención es brutal, sobre todo de ese chico que parecía el dueño, todo majo, súper atento. Pedimos un chuletón de vacuno que estaba para morirse, unas patatas bravas que arrasaron y unas croquetas que te van a hacer llorar de felicidad. Y ni hablemos del ambiente: lo tienes todo aquí. Precio por persona, entre 30 y 40 €, y créeme, vale cada euro.
Cada vez que llegamos a Madrid, Las Fatigas es parada obligatoria. Ya nos conocen y nos miman. El personal es lo mejor, siempre amable y encima con detalles con los clientes que hacen la diferencia. La comida es de 5 también, y el ambiente, ¡ni te cuento! Perfecto para una charla tranquila, pudiendo escuchar a tus colegas sin tener que gritar. De hecho, mañana vamos de nuevo, porque no podemos irnos con un mal sabor de boca. ¡Gracias por existir, Fatigas!
La comida española aquí es un manjar. El cocido madrileño que hacen es indescriptible, de esos que se quedan en la memoria. Estuve 2 días en Madrid y, claro, comí ahí ambos días. Te dejan bien lleno y los precios son un chollo, entre 10 y 20 €. Si te da por probar el arroz con bogavante o los huevos fritos con patatas y jamón, te van a dar ganas de quedarte a vivir allí. ¡Ah, y los gambones a la plancha son un must!
Mi colega Luis Miguel, que es camarero allí, nos sirvió ambas veces con mucho cariño, y eso se siente. No quiero irme sin agradecerles. La clave está en la atención y en la calidad de la comida, y aquí encuentras eso a raudales. Ahora que lo pienso, en Restaurant Guru, Fatigas del Querer tiene una puntuación increíble, con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡No te lo pienses más y pégate una vuelta!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Fatigas del Querer
A ver, si estás pensando en ir al Restaurante Fatigas del Querer, te cuento que es un sitio que vale la pena. 3 estrellas en general, pero a mí me parece que tiene su encanto. El lugar es precioso, la comida está excelente y el servicio siempre es de 10. Eso sí, si te da un poco de calor, ten en cuenta que no hay aire acondicionado, pero la temperatura adentro se aguanta bien. Lo que desconcierta un poco es el ruido, es súper ruidoso, tienes a todo el mundo hablando y compitiendo por hacerse oír. Quizá podrían bajar un poco la música, pero bueno, ya sabes cómo es la vida en el centro de Madrid.
Por otro lado, hay quienes han salido encantados con la experiencia. Con 5 estrellas, destacan que es un sitio muy bonito y tradicional. A pesar de estar en el corazón de la ciudad, se siente un poco menos turístico, lo que es un plus. El menú del día es un chollo, con opciones que no rompen el banco y, además, el personal es súper amable. Yo, por ejemplo, probé un salmorejo que estaba de lujo, y después un cocido madrileño que me dejó satisfecho, de esos platos que pesan como una montaña. Ya te digo, no te dejará con hambre.
He visto otras opiniones donde algunos dicen que la tortilla no mató, pero estaba bien hecha, que al final es lo que importa, ¿no? La atención es buena y el sitio tiene el aire que buscas de lo tradicional. Aunque no vuela la tortilla, hay que explorar más platos para dar un veredicto final. Calidad-precio, el menú se mueve entre 20 y 30€.
Eso sí, una queja común es el precio de las bebidas, parece que te clavan mucho por una caña. Sin embargo, la comida es rica. También probé el rabo de toro, pero en casa aún lo hago mejor. 4 estrellas en la comida, ya ves. La ambientación es variada, el ambiente es un poco más tranquilo, pero sigue siendo acogedor.
Vas a escuchar muchas voces y risas, y si buscas un rincón para charlar tranquilamente, no sé si será tu lugar ideal. Pero si te mola la buena comida y un poco de descontrol, aquí tienes un spot que no falla.
Fatigas del Querer ofrece tapas clásicas o solo platos modernos
Cuando llegamos al Restaurante Fatigas del Querer, era como entrar a un pedazo de Madrid que te abraza. 5 estrellas le daría sin duda. Nos lo recomendaron y la verdad, ¡qué acierto! Aunque no teníamos reserva, la atención fue exquisita, gracias a Luis Miguel, que se desvivió por nosotros. Todo riquísimo. De esas veces que te quedas con ganas de más.
El otro día, nos atendió Nacho, un camarero que parecía sacado de un anuncio. Simpático, atento y profesional, a pesar de que el lugar estaba a rebosar. Nos sentimos como en casa. Solo un consejo: ¡mejor reserva! Porque se llena rápido y no querrás quedarte afuera. Y ya te digo, con un presupuesto de 30-40 €, lo que te comes es un festín, sobre todo si pruebas el Gran Cocido Madrileño.
El sábado pasado volvimos a cenar, y la experiencia fue genial de nuevo. El personal, encantador, la comida, para morirse. Te recomiendo la sepia, la tortilla de patata recién hecha y el pollo a la plancha con bacon. Y no te olvides del postre: la tarta de queso es de otro planeta. Por cierto, la mayoría de los platos son un combo de tapas clásicas y recetas tradicionales, así que si pensabas que solo ofrecen lo moderno, aquí te llevan de paseo por lo mejor de la cocina española. ¡Ya sabes, dale una vuelta por allí porque merece la pena!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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