Restaurante Anita Tabarca

Restaurante Anita Tabarca

¡Tienes que probar el Restaurante Anita en Playa Central, local 7, de Tabarca! Aquí te traen lo mejor del mar con sus mariscos frescos y una cocina mediterránea auténtica que te dejará con ganas de más. El ambiente es familiar y las vistas al mar son un plus que no puedes dejar pasar. ¡No olvides hacer tu reserva para asegurar tu mesa y disfrutar de una buena comilona!

Recientemente estuve con mi hija y, de verdad, el menú de arroz con bogavante estaba de rechupete. La dueña es un encanto y el servicio fue espectacular. Si no quieres sorpresas, te recomiendo que reserves y te lances a probar sus famosos calamares y ensaladas generosas. Además, si eres vegetariano, no hay problema, ¡te adaptan el menú sin problemas!

Restaurante Anita Tabarca

Restaurante
Valoración media: 3,9
Opiniones: 633 Reseñas
Dirección: Playa central, local 7, 03138 Tabarca, Alicante
Teléfono: 865 40 02 50

Página web

Horarios Restaurante Anita Tabarca

DíaHora
lunes10:30–18:00
martes10:30–18:00
miércoles10:30–18:00
jueves10:30–18:00
viernes10:30–18:00
sábado10:30–18:00
domingo10:30–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Anita Tabarca

Dónde se encuentra el Restaurante Anita

Si estás buscando un buen sitio para comer en tu excursión a Tabarca, tienes que probar el Restaurante Anita Tabarca. Lo encontramos en Playa Central, local 7, 03138 Tabarca, Alicante y, déjame decirte, la experiencia fue de 10. Pedimos paella y arroz con pollo, ¡y vaya que estaban buenísimos! El sabor fue espectacular, cada bocado era como una fiesta en la boca.

Un punto a resaltar fue Iván, el crack que nos reservó la mesa. Era como si supiera que nuestro niño tenía hambre y, sin pensarlo dos veces, nos sentó antes. Súper atento en todo momento, siempre listo para lo que necesitábamos. Y no me puedo olvidar de Dani, el que atendió nuestra mesa, un profesional, rápido y con una sonrisa que te hacía sentir en casa. El ambiente era genial también, se notaba que la gente estaba disfrutando.

Si te decides a ir, asegúrate de hacer una reserva. El sitio suele llenarse, especialmente en verano, y no querrás perderte esos platos increíbles. Por lo que pagamos, entre 20-30 € por persona, es un chollo por lo que recibes. Sin duda, el próximo verano repetiremos aquí, ¡es un lugar que no se olvida!

Ahora, aquí te va la parte mala... Escuché algunas historias de gente que tuvo experiencias nefastas. Algunos se quejaban de un servicio pésimo, comida insípida y camareros que ni lo intentaban. Vamos, que hay quienes vivieron un calvario por pagar comida de mala calidad y tardaron en atenderles. Pero, con la buena experiencia que tuvimos, claramente recomendaría Anita antes que cualquier otro.

Un lugar que, si te gusta comer rico y disfrutar de un buen ambiente, deberías visitar. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Anita

Y bueno, la verdad es que en el Restaurante Anita Tabarca las experiencias van de mal en peor. Mira, un día fuimos por la oferta esa del cartel que decía “dos cañitas más ración 10 €”. Pero, sorpresa, ¡la oferta solo era válida hasta las 12! Nadie nos avisó en la entrada, así que nos quedamos con las ganas. La hamburguesa costaba 14 € y, sinceramente, mira cómo eran. Y no hablemos del baño, que estaba en un estado que no se puede ni describir. A lo único que se le puede dar un punto bueno fue al pulpo, que estaba la mar de rico. Resumiendo, todo muy caro para lo que ofrecen y el lugar está bastante descuidado. Un fastidio, la verdad.

Luego, otra vez probamos suerte y ¡vaya decepción! Las raciones eran escasas, y la bebida llegaba casi tibia. ¿Qué es eso? Solo había un par de camareros que ofrecían un servicio decente, el resto, bastante penoso. Y el precio, yo no sé ustedes, pero 20-30 € por persona me parece una locura por tan poco. Menos mal que había otras opciones por ahí, de esas que son mejores.

Pero luego llegamos a lo bueno. Escuchamos que la gente hablaba de su menú caldero de Tabarca, que incluía una ensalada, fritura, caldero de pescado con patatas y paella, ¡todo por 30 €! Chicos, el sabor era insuperable, de verdad. Y que decir de la jarra de tinto, que caía a las mil maravillas, aunque costara 12 €. Total, un plan que estaba genial por 30-40 € por persona. Es un 5 estrellas que te hace pensar que vale la pena volver.

Y no olvidemos al camarero Jonathan, que se portó como un crack, siempre al tanto de todo. Y cuando nos tiramos a por el arroz con bogavante, ¡madre mía! Espectacular de verdad, con el fresquito del entorno, no hay comparación. Con un servicio así, ¡no me extraña que quieran volver!

Así que, para resumir, en el Restaurante Anita puedes encontrar cocina tradicional de la isla, con opciones como el caldero de pescado y arroz con bogavante. Hay variedad en platos, pero cuidado con los precios y lo que pides, que puede ser un poco arriesgado dependiendo de la hora. ¡Así que ya sabes, a elegir bien!

Cuáles son los platos destacados en el menú del restaurante

Y bueno, aquí va mi experiencia en el Restaurante Anita Tabarca, un sitio que al parecer está en la mira de muchos, pero honestamente me dejó un gusto raro. Los empleados son un pifostio. La educación brilla por su ausencia y se nota que solo quieren venderte lo que sea. Adjunto la foto de las bravas que pedí, que vaya decepción: literalmente tenía 4 gotas de salsa brava. Yo pensé, “¿esto es una broma?”. Al menos el chico rubito y la mujer que atendían eran un poco más decentes. Pero lo demás... un desastre total. La paella que pedimos llegó con un retraso de más de una hora y, aunque era de pollo, tenía un sabor a fumet de pescado que no sé ni cómo explicarlo. Nos salvó que nadie era alérgico. ¿Y las bebidas calientes? Tuvimos que pedir un vaso como dos veces. Vamos, que no sé si volver.

Por otro lado, cuando fui al sitio por recomendación de Iván, el chico del hotel, hubo un chispazo de esperanza. Las gambas al ajillo estaban tremendas. Te las sirven enteras, un detalle que me encantó. Pedimos gambas rojas y, para rematar, el caldero de gallima que estaba brutal. Fuimos dos y no acabamos el arroz, así que imagina la ración. El servicio aquí sí que fue atento y familiar, y me sentí como en casa. Así sí, la comida acompaña y el trato ayuda: una combinación perfecta para volver a Tabarca.

Aunque no todo fue oro, la realidad es que la oferta es un poco confusa. Por lo que escuché, los platos destacados parecen ser las gambas al ajillo, el caldero de gallima y las famosísimas paellas, que aunque tienen su truco, generan esas ganas de arriesgarte. Dos caras de la misma moneda: por un lado un restaurante que intenta aprovecharse del turismo, y por otro uno donde la comida, si aciertas, puede llevarte a un buen viaje gastronómico. En fin, ya sabes, si decides ir, ve con cuidado y elige bien.

Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Anita

Ya te digo, la experiencia en el Restaurante Anita Tabarca fue para olvidarla. Empezamos con un arroz que sabía a ceniza, ¡literal! Lo probamos y era incomible. Fuimos a decírselo de manera discreta al personal, pero aquello se convirtió en un espectáculo. La dueña, en vez de escuchar, comenzó a soltar comentarios super desubicados, como que no necesitaría nuestro dinero. ¡Menudo colmo! Y no solo eso, los camareros estaban gritando que queríamos "robarles". O sea, ¿en serio? Cada uno agarró una cuchara y, a gritos, nos decían que no sabíamos de arroz. Increíble. Al final, llamamos al cocinero, que fue el único con un mínimo de educación, y nos cambió el plato después de toda la bronca.

Lo más curioso es que subí fotos a Twitter para ver qué opinaba la gente y el 99% coincidió: ¡el arroz estaba quemado! Menos mal que el cocinero tuvo un poco de clase. Pero la dueña y el camarero alto de tatuajes, no se aguantaron y simplemente tiraron la cuenta con malas formas. Y sí, pagamos todo a gusto, que no falte que digan que queríamos comer gratis o algo así. Con unos precios de 70-80 € por persona, me parece un robo con todas las letras. La comida, el servicio y el ambiente se llevan un uno de nota.

Y ya ni te cuento de los calamares, que por uno solo nos clavaron 28€. ¿En serio? ¡Medía un palmo! Las bebidas ni se ven en la carta, y las patatas fritas eran congeladas. Es una pena que se aprovechen así de los turistas. La calidad no se nota por ninguna parte. Con precios de 40-50 € por persona, ya ves que es carísimo para lo que ofrecen.

Respecto a la pregunta sobre si es necesario hacer reserva para comer en el Restaurante Anita, con la experiencia que tuvimos, yo diría que no te molestes. Al final, parece que no les importa mucho si traes reserva o no, porque en cuanto les dices algo que no les gusta, la actitud cambia completamente. Así que, si decides ir, ve con otra mentalidad —y que no se te olvide grabar lo que pase, por si acaso.

El Restaurante Anita tiene opciones para vegetarianos

Venga, hablemos del Restaurante Anita en Tabarca. Un sitio que puede tener días buenos y otros no tanto, ¡te lo juro! En general, hay de todo. Por un lado, hay quienes te dicen que la paella de pollo está buenísima y que el trato con el personal, especialmente con un camarero colombiano y uno con un tatuaje en la cabeza, es de lo mejor. Ellos hacen que te sientas como en casa, con un servicio que no tiene que envidiarle a ningún restaurante de lujo. El precio ronda entre los 10 y 20 € por persona, así que no está mal para lo que ofrecen.

Por otro lado, la realidad también tiene su lado oscuro. Algunos comensales han salido bien decepcionados. Una crítica desgarradora comparaba su paella con una mezcla de mal lavado y mal servicio, sin contar la experiencia de tener a camareros discutiendo a gritos enfrente de los clientes. ¡Un espectáculo que nadie quiere ver mientras come! Y ya sabes que por eso les dieron una estrella, y aunque no creo que todos sean así, la organización brilla por su ausencia.

Ahora, lo bueno es que si vas con amigos o familia, hay quien asegura que han pasado unas comidas increíbles, con el camarero Jonathan siendo un crack. Ellos han disfrutado de platos como los calamares y la tarta de queso, saliendo con la barriga llena y el corazón contento, dispuestos a volver. Y, sinceramente, eso habla bien del sitio.

Sí, el Restaurante Anita tiene opciones para vegetarianos, como ensaladas, pero si vas buscando una experiencia gourmet, te diría que vayas con un poco de precaución. Si quieres unos platillos bien elaborados, ¡ojalá que te toquen en un buen día!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Restaurante Anita

Mira, si estás pensando en pasar por el Restaurante Anita Tabarca en Playa Central, local 7, te cuento que la experiencia puede ser un poco de montaña rusa. No soy de poner reseñas ya, pero lo que viví el otro día fue una locura. Estábamos en pleno banquete, disfrutando del postre cuando nos mandan la cuenta y nos dicen que necesitamos salir volando porque tenían una reserva a las 15 hs. ¡Venga ya! Si no he visto esa falta de respeto en la vida. Después de tantos años yendo, este comportamiento es impensable. ¡Un desastre total! Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. ¿Que qué más te voy a contar? Solo piénsalo: 30-40€ por persona y te tratan así, yo no vuelvo, y se de otras mesas quejándose también.

Ya más en la media, aunque la comida no está mal, le falta un menú los fines de semana. Los camareros son buena onda, pero la que coge la pasta es como un torbellino, te hace sentir como si estuvieras en un reality de presión. Pagando en efectivo parece ser lo único que le interesa. Y sí, está cerquita de la playa, así que si tienes suerte, puedes comer con vistas, pero eso no compensa lo demás. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4, que no está tan mal.

Ahora, si hablamos del ambiente en el Restaurante Anita, es agradable a la vista, pero no te dejes engañar. Te pueden servir un arroz de senyoret que parece un chiste (y no de los buenos). Y si protestas, prepárate para un show en vivo: el camarero empezó a gritar y hacer bulla como si estuviéramos en una película de comedia. La dueña tuvo que salir a calmar las aguas, y ni libro de reclamaciones tenían. Al final, si hubieran tratado mejor a la gente, tal vez el sabor del maldito arroz no sería lo más importante. Así que ya sabes, el ambiente es una mezcla de “me encanta” y “me da miedo” - una montaña rusa de emociones.

Qué vistas se pueden disfrutar al visitar el Restaurante Anita

¡Tío, si estás en Tabarca, no puedes dejar pasar el Restaurante Anita Tabarca! Te digo que lo descubrimos y fue una pasada. Nos tiramos a comer de lujo y el circo que tienen montado con los camareros es digna de una película. Dos de ellos se lo llevaron todo: Iván y Alberto. El primero, un crack, siempre con una broma lista y la mejor actitud, y el segundo, un genio que en ningún momento te dejas sin bebida o sin la mejor recomendación. Aquí el trato es de 10, literal.

Nos sentamos y desde el primer plato ya sabíamos que habíamos hecho la elección correcta. El menú caldero lo tenías que probar, no había vuelta atrás. Eso sí, si no pides entrantes, la paella de marisco se te queda corta. Vienen con buena pinta, pero no son para llenar al amigo del grupo que se siente “locos por comer”. El sitio tiene precios normales para agosto, contando que estás en una isla donde todo lo bueno suele costar un pelín más. Así que, entre 30-50€ por persona, es lo que hay. Pero con la calidad que tienen, bien lo vale.

Nosotros, en nuestro paso, también caímos en la fritura de pescado y el flan de café. ¡Cómo me acuerdo de ese postre, hermano! ¡De locos! La comida en este sitio es un viaje a otro nivel, y el ambiente es de esos que te hacen sentir cómodo, como en casa. Imagínate, juntar buen rollo con buena comida, es la fórmula perfecta. Y si te da por ir, os va a sobrar tiempo para disfrutar del paisaje.

Y hablando de vistas, desde Restaurante Anita, tienes una panorámica brutal. Ves el mar brillando con ese azul intenso, y si tienes suerte, quizás hasta te encuentres con unas gaviotas en plan show. ¡Menudo regalo para los ojos! Así que, entre la comida, el trato y el espectáculo visual, ya sabes dónde tienes que estar. ¡De vuelta a Tabarca, y a Anita no lo dudo!

Es apto para familias el Restaurante Anita

Mira, hablemos claro del Restaurante Anita Tabarca. Hay opiniones muy divididas y parece que la experiencia puede cambiar de la noche a la mañana. Algunos dicen que el servicio es un desastre total, como ese grupo que fue un viernes a hacer una reserva y, al día siguiente, les hicieron esperar porque la mesa ya estaba ocupada. Eso es un poco inaceptable, ¿no crees? Encima, si te cobran hasta por los cubitos de la bebida, ya te digo que es un timo del verano. Imagina que terminas pagando entre 30 y 40 € por persona y te quedas con un mal sabor de boca. Comida 3, servicio 1, ambiente 1. Ni de loco vuelvo.

Pero luego están las historias buenas, como la de esa gente que llegó sin reserva y los atendieron rapidísimo. El equipo, sobre todo Juanba y su padre, se portaron genial. La paella de marisco y la ensalada se llevan los aplausos, y los postres no se quedan atrás. ¡Qué buen rollo! Aquí te puedes gastar solo entre 10 y 20 € por persona, y la comida, servicio y ambiente son un 5 en todo. Casi no hay ruido y el tiempo de espera también está bien.

Así que, ¿es apto para familias el Restaurante Anita? Por lo que se ve, ¡sí! La comida parece estar bien para los peques y el trato es amable, así que no dudes en llevar a los niños. En general, va a depender de cómo te toque el servicio ese día. Te lo digo, prepárate porque puede ser un festival de sabores o un drama total. ¡Tú decides!

Cuál es la especialidad del menú que se menciona en el artículo

Mira, si buscas un sitio para comer en Restaurante Anita Tabarca, te digo que es una apuesta segura. La comida es espectacular, ¡5 estrellas para ellos! No como esos otros lugares que te dejan con ganas. Ah, y el servicio de Iván y Quico es lo que realmente destaca. Estos tíos son de lo más simpáticos, hacen que tu experiencia sea top. Te sientes tan a gusto que solo quieres quedarte allí un rato más.

La comida es una pasada, sobre todo ese arroz sustancioso lleno de sabor que no defrauda. A eso añádele los pescaditos fritos, siempre frescos, y te quedas sin palabras. Y no olvides mencionar la rapidez de la atención, que aquí todos son amables, pero Javi se lleva la palma. Siempre haciendo que vuelvas con ganas. Te vas pensando *“cuando vuelva a Tabarca, aquí me planto otra vez”*.

Vale, lo único medio flojo fue el servicio en una visita que hice hace poco. La reservación la hice a tiempo, pero no nos pusieron en la mejor mesa. Te da un poco el sol y, claro, a veces prefieres estar más fresquito. Pero en general, lo que comí estaba rico, y eso es lo que cuenta al final.

Y, ¿cuál es la especialidad del menú? Seguro que ya te lo imaginas: el arroz y la fritura de pescado son de lo mejor que ofrecen. No dejes de probar la paella de marisco y la tarta de queso, son manjares que no querrás perderte. ¡No te arrepentirás!

Qué opinan los clientes sobre el servicio en el Restaurante Anita

Mira, si te mola la idea de un buen sitio para comer en Tabarca, no puedes dejar de pasar por el Restaurante Anita Tabarca. El cartel que tienen promete un menú por 25 euros, pero aquí viene la trampa: después de tragar un par de platos, el precio se te duplica a 50 euros. ¿En serio? Con lo que nos sirvieron, parecía más como una ración que para dos. Y la calidad, bueno, ni fu ni fa, pensabas que ibas a probar algo espectacular, pero al final te quedas con el sabor a poco. Así que ya sabes, el menú se siente normalito para ese precio.

Y ni hablar de la estafa que algunos afirman haber sufrido. El clásico menú que incluye paella, pescado frito y ensalada por 25 euros suena tentador, ¿no? Pero espera, porque llegas a la cuenta y te meten 6 euros por cada cerveza que pensabas que estaba incluida. Resultado: cuentas desorbitadas, y todo por algo que no destaca entre el mar de restaurantes que hay. Si preguntabas por el ambiente, pues te diría que hay ruido moderado, lo cual puede ser un plus si buscas un sitio animado, pero claro, que te claven así es un punto negativo.

Del otro lado, hay quienes se vuelven locos por la comida y el servicio. Hay reseñas de clientes que dicen que la experiencia es arrolladora. La comida tiene su buen sazón, el servicio va como la seda y el lugar es bastante mono para ir con la familia o con tu pareja. Aquí, por 20-30 euros, te comes una paella de marisco digna de mención. Todos coinciden en que los camareros son unos cracks. Así que, si preguntas qué opinan los clientes sobre el servicio en el Restaurante Anita, la respuesta es bastante clara: la atención es buena, aunque algunos piensan que la relación calidad-precio deja que desear. En fin, como todo, hay de todo en la viña del señor.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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